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sábado, 18 de abril de 2015

Islas desiertas


Las soledades son una epidemia silenciada. Mientras lloramos por dentro nos maldecimos. Pensamos: "Lo tengo todo, y sin embargo muero. Soy un ser malvado, incapaz de amar, harto de recibir año tras año los golpes de aquellas voces ahora roncas, acres, de aquellos antiguos ángeles (¿lo eran?) rotos y ahora sin sentido.  Creímos hace tanto, tanto tiempo, en un futuro con respuestas...!"

Caen las noches entre nieblas glaciales. Nos acostamos junto a un cuerpo que molesta. ¿Qué ha cambiado? ¿Es el mismo cuerpo a quien susurrábamos te quieros sin aliento?
Los años. Macabros asesinos de las juventudes escurridizas, locas, poderosas. Crueles.

No volveran. A lo mejor en forma de espejismo: lunas secretas que prometen el retorno.
Ya no somos lo que fuimos capaces de fingir.
Supervivientes en el desierto de las eternas oscuridades, nos refugiamos en los libros y en recuerdos mientras la Espera se adormece en sus propias inquietudes sin compasión. Somos la plebe en un reino sin coronas ni laureles. Demasiados para este dios que no puede ni con lo suyo.

B.B.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Un sueño

Foto: EJB


Se parte en dos y se desliza el color púrpura del telón: dos mantos pesados y enormes descubriendo la intimidad del escenario. Polvo en la madera, pisadas que nunca nadie limpia a lo mejor para que veamos el rastro de lo acontecido antes de nuestra llegada. En el fondo el negro, la nada. Y apareces tu, solo, sola. Un haz de luz despiadado te ciega. No ves a nadie, pero te llega un carraspeo lejano. Algo hay allí, ante ti, esperando que digas algo. El silencio se tensa como un arco de violín al límite de su resistencia. Tu mirada recorre el vacío y de repente te aplauden. ¡No has dicho ni hecho nada y te aplauden! Sólo por estar allí, bajo los focos terribles que iluminan tu incapacidad para esconderte de ellos. Sólo porque ven en ti su propia soledad.

EJB

miércoles, 28 de marzo de 2012

Héroes


Soledad. Maldita soledad. 
Te acecha y en un gesto inesperado se clava en tus entrañas 
con su aguijón a veces precioso a veces cruel. 
A lo mejor también se siente como nosotros, 
los desamparados en la multitud, los fieles.
Porque a veces duele escuchar una canción de amor. 
Un recuerdo de lo que no fue, de lo que pudo haber sido. 
Héroes. Esto es lo que somos.  



lunes, 26 de diciembre de 2011

La soledad según Petrarca

Francesco Petrarca (1304-1374), considerado el primer humanista de la historia moderna, nos legó un delicioso tratado: De vita solitaria, donde recurre al género epistolar para argumentar primero las bondades de la soledad como refugio ideal de sabiduría y virtud, y  para ejemplificarla después tomando modelos de hombres (religiosos, paganos y míticos) que eligieron esta forma de vida.
La tesis final de la obra es la de proponer la soledad como la única base a partir de la cual se posibilita el verdadero diálogo con el yo, y por tanto, el encuentro de la plenitud intelectual y espiritual.
Es un libro totalmente contemporáneo en el aspecto de que permite reinterpretar el positivismo de un estado (la soledad) no deseado e incluso condenado por la sociedad actual. El que aprende a disfrutar de la propia compañía no puede sentirse sino privilegiado. Y es que el ser humano, a través de los siglos, no ha perdido su esencia. Es posible vivir con austeridad, con sencillez, aunque no seamos ermitaños ni ascetas. La riqueza sólo se saborea cuando nos damos cuenta de que no la podemos tener más cerca, de que la llevamos a cuestas, y que sólo depende de nuestro ego ser capaces de encontrarla.
"La soledad sin los libros es un exilio, una cárcel, una tortura: pon en ella la cultura y resultará la patria, la libertad, una fuente de placer."